martes, 8 de noviembre de 2011

Miccelli, el vendido


Mario Miccelli (foto) es Licenciado en Ciencias Políticas. Actualmente está a cargo de la coordinación de la Agrupación de Centros de Atención al Cliente de la Cámara Argentina de Comercio.
En una charla de negocios, Miccelli dijo:
“Tenemos amenazas. Primero el constante aumento de costos. Esta es una industria mano de obra intensiva, con un management claramente focalizado en la gestión de recursos humanos y el 75% de sus costos están en mano de obra.
Otra amenaza, a nivel macro, es que muchas agencias de inversiones internacionales están ofreciendo deslocalizar las empresas argentinas para ubicarlas en otros países de Latinoamérica. Hay países que subsidian por USD 3 mil cada puesto de trabajo generado, mientras que en la Argentina el subsidio es de cero, las exenciones pueden llegar a $700 por año por empleado. Esta es una amenaza muy fuerte. ¿Si perdemos estos empleos qué otra industria puede generarlos? No hay ninguna.”
Miccelli es un representante para el ramo de los centros de atención, se vincula con la cámara de comercio (lo que vendría a ser un gremio de patrones, un aquelarre).
Si un tipo que debe representar una cantidad tan grande de trabajadores (más de 90 mil según las estimaciones) es el que se dedica a repetir esa serie de argumentos asusta viejas de que “los call centers están tercerizando aquí y allá”, “el gran gasto lo hacen en salarios” y “nadie los exonera”, realmente si un tipo que debe representarte es el que se encarga de decir esas cosas, debo decirte que estás en el fondo del horno. Te están cocinando y con una tramoya bastante sucia.
Aver, entendamos algo base: el call center terceriza por su naturaleza, el call center no terceriza porque “el país X lo ayuda menos que el país Y”, el call center terceriza por una evolución natural. Cuando una empresa de off shore llega a un país determinado, por lo general lo que encuentra es un lo que se llama “mercado virgen”. Un mercado virgen es un nicho de mercado o lugar donde hacer negocios que nunca ha sido tocado en ese lugar, al que nunca se ingresó antes. Es entonces que como nunca antes se había trabajado en eso, cuando una empresa de teleservicios llega a un determinado país, se encuentra (además de con hermosas condiciones para invertir, que fueron las que sedujeron a la empresa cuando vio las reducciones impositivas, capacitaciones pagas o servicios de remisse pagos por el gobierno) con una batería de leyes y decretos, que al no haber tenido nunca una actividad comercial de este rubro, están en condiciones muy precarias e inmaduras, sin legislación.
Los call centers aprovechan ese vacío legal, aprovechan esa ausencia o turbiedad legal para sacar el mayor provecho en el menor tiempo posible. Luego, con el paso del tiempo, la situación va madurando, se forman sindicato, luego gremiales, luego hay peleas por mejoras tanto laborales como salariales y allí comienza a haber la regulación que siempre debió de haber existido pero no había por tratarse de una rama laboral nueva.


Este proceso de obtención de mejoras laborales tiene una serie de engorrosas etapas, muchas veces vinculadas a voluntades políticas. Las patronales, obviamente, van a transar en lo menos posible, para extender tanto como les sea posible la obtención de ganancia a costa de la falta de regulación. El argumento de la patronal es el mismo que los asesores de venta usan en sus llamados cuando negocian: “todo o nada”. Si no me das condiciones me voy a Bananalandia, que me da más condiciones (es decir, que no tiene ninguna regulación legal)
Por eso es que queda claro que si quien debe negociar con patronales y representar intereses laborales, se escuda en la vieja y querida lógica patronal de “permitime explotar o me voy”, la situación es muy mala.
Alguien con los pantalones puestos debería decir “si lo que usted me propone es una elección entre continuar con un marco desregulado para así poder dar trabajo mal pago y con pocas condiciones de salubridad o irse del país; mi respuesta es “la puerta está por ahí, váyase cuando quiera”.
Ningún gobierno puede negociar tan mal como para permitir las miserables situaciones a las que la enorme parte de los call centers someten a sus empleados.
Acá hay una cosa clara, y se ejemplifica en Mario Miccelli. Cuando una persona negocia tan mal las opciones sobre por qué este tipo está representando tan mal a sus representados son pocas, y paso a darle a elegir la que ustedes consideren correcta:
a) El tipo negocia así porque está pago por las patronales para cajonear leyes que mejores las condiciones laborales. Es un sicario laboral, que se caga en sus representados y no tiene dos dedos de frente, ningún sentido de moral, responsabilidad o siquiera humanidad (hay gente que se suicida por trabajar en estos lugares).
b) El tipo negocia tan mal porque es estúpido, no hace la O con un vaso al revés y tiene un helado aplastado en la frente.
c) El tipo es un vago de mierda, sin ningún compromiso por una causa que le da lo mismo y por la cual ni se estresa. Apenas se limita a repetir lo que dicen las patronales como si se tratase de una verdad sagrada.


Si me preguntan qué opino yo de las tres opciones, bueno, opino que la b o la c son las correctas, porque sobre la ética (o ausencia de la misma) no tengo pruebas para afirmar nada, así que como no puedo decir que el tipo es un mala leche y un corrupto, lo que voy a decir es que es un limitado mental, incapaz, nulo para negociar y atorrante hijo de puta que no tiene la más mínima intención de gastar 1 hora de su vida en darle un análisis profundo a una rama laboral que está haciendo mierda una cantidad gigante de mano de obra por lo general joven de un país.
Este tipo, Miccelli, es bastante descarado, en una entrevista con BBC de Inglaterra, Miccelli dijo: 'La actividad de los centros de contacto (call centers) tiene mala prensa en todo el mundo, y es posible que se generen situaciones irregulares, pero no con las empresas registradas'. Qué sinvergüenza. Sería bueno saber en cuántos call centers trabajó este careta para decir semejante cosa con tanta altanería y seguridad. Es un atrevido, y repito: se supone que representa trabajadores. “Miccelli rechaza tajantemente que existan numerosas denuncias hacia las compañías agrupadas en su sector”, completa el informe de BBC, dejando claro quién defiende a quién. Este tipo se comporta como un empleado mamadera de un call center.
Pero la entrevista con BBC siguió, miren lo que dijo Miccetti:
“todo trabajo tiene sus exigencias. Este trabajo tiene exigencias porque es continuo y permanente, pero no es un generador de estrés insalubre. Hay más estrés para un maestro, médico o periodista que en un trabajador de centro de contacto“
Muy bien, así que ahora este señor en primer lugar tiene el primer “Estresometro” fabricado en el mundo, y te puede medir las cantidades de estrés como si todas las personas fuésemos maquinitas idénticas sacadas de una fábrica y cómo si todos los call centers fuesen idénticos (lo mismo vale para las demás profesiones que nombró). Da pena, uno no sabe si reírse o llorar. Las palabras no alcanzan y sólo podemos repetirnos “ay si te agarro, Miccellito”.
Miccelli continúa en la entrevista, y luego se despacha diciendo que no hay que bajar la carga horaria laboral de los call centers, porque así como está no hay problema. Son declaraciones dolorosas y que deberían ser sancionadas por alguien, esto tipo es un criminal, la gente se está enloqueciendo en las líneas y él lo único que hace es estar del lado de las patronales en todo y luego, supuestamente, negociar a nivel parlamentario una ley de “mejoras” (o eliminación de las mismas) laborales para empleados.
Las patronales siempre, tarde o temprano se van de los países. Parte de la tarea de los gobiernos debería ser cerrarle las puertas a los empleos mal pagos y en pésimas condiciones de salud. Lo que sucede es que hay numeritos que rellenar, y los gobiernos con tal de no decir que tienen tal porcentaje de desocupación son capaces de aceptar cualquier trabajo de esclavo para sus ciudadanos, porque para un gobierno que hace porcentajes y los repasa al final de su gestión, cualquier cosa es mejor que un desocupado. Después te dicen “tenemos sólo 5 por ciento de desocupación”. Sí, claro, eso es una verdad a medias, porque tienen 5 % de desocupación pero nunca detallan qué porcentaje de empleos son precarios, insuficientes e indignos.
“Representantes” de mierda como Mario Miccelli hacen que día a día, en Argentina, miles y miles de callcenteros sufran las consecuencias de que sus empresas son libres e impunes de tocarles el culo tantas veces cómo se les antoje.
La culpa debe ser nuestra, por no frenarlo en la calle y darle una paliza para demostrarle que no nos gusta lo que está haciendo (o dejando de hacer, mejor dicho).

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muchachos, ABRAN LOS OJOS!!!

Mario Miccelli es un tipo contratado por APEX y la CAC para cajonear la ley del Teleoperador. Le pagan una fortuna en honorarios y tiene un premio en efectivo si la ley sale modificada como ellos quieren.

¿Sabian ustedes que Miccelli mantiene reuniones todas las semanas en la comisión de trabajo de congreso y senado para que la ley salga con las modificaciones que ellos proponen?

De la ley original que presentó Mestre ya no queda casi nada. A través de Miccelli le han introducido tantos cambios que el dia que la promulguen (si es que lo hacen), será un precarizacion laboral pero con una ley. Las modificaciones que estan introduciendo dejan las condiciones laborales exactamente igual que ahora.

No nos quedemos con los brazos cruzados: Vayamos al congreso a las reuniones semanales!! Que vaya 1 delegado por cada call center.

En el congreso Miccelli mete los cambios a la ley y no hay nadie defendiendo a los teleoperadores. Tiene via libre para hacer lo que quieren!!.

Además, fíjense que en todas las notas de prensa sale hablando Miccelli. ¿No les queda claro que es el vocero defensor de la patronal de los Call Centers?.

Miccelli amenaza a los diputados, diciendo que si se aprueba esta ley, se destruyen 90.000 puestos de trabajo. Esta mentira usa para extorsionar para que la ley no salga, o salga modificada como ellos quieren.

Buscan que la carga horaria y de descansos quede igual como está ahora, pero avalado por una ley.
Si sale la ley de teleoperador como la están modificando, las condiciones laborales serán las mismas que ahora!!, pero la patronal tendrá la herramienta legal para hacer lo hacer lo mismo que hacen hoy.
ABRAMOS LOS OJOS, NO NOS QUEDEMOS DORMIDOS.

Hay que organizarse, avisen a todos los call centers, a los delegados y todos los blogs de esta movida.

Hay que dejar en evidencia lo que esta haciendo este Miccelli en perjuicio de los teleoperadores!!. Si dejamos a Miccelli en evidencia su nefasto lobby ya no tendra mas resultado en diputados.

A moverse rápido y ahora que todavía estamos a tiempo!!

Saludos

Esteban

Anónimo dijo...

Donde podemos encontrar a ese garca llamado Mario Miccelli para recagarlo a trompadas?

Estuve consultando y me dijeron que este tipo es conocido y fue contratado para hacer lobby en contra de los teleoperadores y cajonear la ley.

Porque no nos organizamos y escrachamos a gente de mierda como esta?

Que mas vamos a esperar? Que nos sigan garcando y seguir trabajando en estas condiciones infra humanas?

Porque no viene Miccelli a trabajar en un call center?

Me da asco que haya gente asi, que hace guita garcando al projimo.

Yo creo que habria que desenmascarlo y dejarlo en evidencia.

Jose (de ATENTO)

Anónimo dijo...

Al que hace este Blog:

Te felicito por exponer con nombre y apellido al tipo que hace rato nos viene garcando.

A raiz de tu noticia estuve averiguando sobre este tal Miccelli, y lo que dicen aquí totalmente verdad. Es un sicario contratado para cajonear la ley de teleoperador.

Dejarlo en evidencia es un buen paso, pero con esto no alcanza.

Por favo pasale esta info a los otros blogs amigos así la levantan, y veamos la forma de que esta info le llegue a cada delegado de los call´s.

Y movámosno rápido, porque hasta ahora: LA TENEMOS ADENTRO.

Felicitaciones por tu gran laburo de mantenernos informados.

Roberto (de Teleperformance)